domingo, 15 de enero de 2012

María del Carmen García Lombardía
Mensajes de Amor

Seamos como palomas
y llevemos el mensaje debido a todos.



EL AMOR Y EL TAXISTA

El otro día, en Nueva York, tome un taxi con un amigo.

Cuando nos bajamos, mi amigo le dijo al taxista:

-Le agradezco el viaje.
Es usted un conductor estupendo.


Durante un segundo, el hombre se quedó atónito.
Después reaccionó:

-Oiga, ¿me está tomando el pelo o qué?

-Nada de eso, amigo mío, no tengo intención de molestarlo.
Admiro la tranquilidad con que se mueve
en medio de semejante tránsito.

-Ah -farfulló el conductor, y siguió su recorrido.

-¿A qué venía eso? -pregunté.

-Estoy tratando de restaurar el amor en Nueva York
-me respondió mi amigo-.
Creo que es lo único capaz de recuperar la ciudad.

-¿Cómo es posible que un solo hombre salve Nueva York?

-No es cuestión de un solo hombre.
Creo que a ese taxista le he cambiado el día.
Suponte que haga veinte viajes.
Pues será amable con esos veinte pasajeros
porque alguien fue amable con él.
Ellos, a su vez, serán más cordiales con sus empleados
servidores o colaboradores, e incluso
con sus respectivas familias.
En última instancia, la buena disposición
podría extenderse a un millar de personas por lo menos.
No está mal, ¿no te parece?

-Pero tú confías en que ese taxista
transmita tu buena disposición a los demás.

-No estoy confiando en nada -respondió mi amigo-.
Me doy cuenta de que el sistema no es totalmente seguro.
Hoy puedo encontrarme con diez personas muy diferentes,
si de entre esos diez puedo hacer felices a tres,
finalmente podré influir en forma indirecta
sobre las actitudes de tres mil más.

-Teóricamente suena bien -admití-,
pero no estoy seguro de que en la práctica funcione.

-Si no funciona no se pierde nada.
No perdí ni un minuto en decirle a ese hombre
que estaba haciendo muy bien su trabajo.
Ni le di una propina mayor ni una más pequeña.
Y si mis palabras cayeron en oídos sordos,
¿qué importa?

Mañana habrá algún otro taxista
a quien pueda tratar de hacer feliz.

-Oye, tú estás un poco chiflado -señalé.

-Tus palabras demuestran lo cínico que te has vuelto.
Este asunto lo tengo estudiado
Lo que al parecer les falta a nuestros empleados de correos,
aparte de dinero, por cierto, es que nadie les dice lo bien
que están haciendo su trabajo.

-Pero si no están haciendo bien su trabajo.

-Si no están haciendo bien su trabajo es porque sienten
que a nadie le importa cómo lo hacen.
¿Por qué no decirles una palabra que les anime?

En ese momento pasábamos junto a un edificio en construcción,
donde cinco obreros estaban almorzando.
Mi amigo se detuvo.


-Qué trabajo estupendo habéis hecho -señaló-.
Debe de ser algo muy difícil y peligroso.


Los hombres lo miraron con desconfianza.

-¿Cuándo estará terminado?

-En junio -gruñó uno de ellos.

-Ah. Pues realmente, es impresionante. Debéis de estar muy orgullosos.

Seguimos caminando y yo le señalé:

-No he visto a nadie como tú desde que leí el Quijote.

-Cuando esos hombres asimilen mis palabras
se sentirán más felices y, de alguna manera,
su felicidad será un beneficio para la ciudad.

-Pero, ¡esa no es una tarea para que la hagas tú solo!
-protesté yo-. Al fin y al cabo, no eres más que un hombre.

-Lo más importante es no descorazonarse.
Intentar que la gente de la ciudad vuelva
a ser feliz no es tarea fácil,
pero si puedo enrolar a más gente en mi campaña...

-Acabas de guiñarle el ojo a una mujer feísima -le señalé.

-Ya lo sé -me respondió-.
Piensa que si es maestra de escuela hoy sus alumnos
tendrán un día fantástico.

Art Buchwald

Detalle


Dejo mi huella a fin que lleven tal
a vuestro hogar a sabiendas que
en estos lares hay alguien que en Ti piensa.




Vengo de
www.panconsusurros.blogspot.com

Dejo mi huella aquí, e invito ir a
www.walktohorizon.blogspot.com

8 comentarios:

Hada Saltarina dijo...

Gracias por tus palabras en mi blog, en estos momentos muy duros para mí.

Y gracias por esta historia.

Besos

El Gaucho Santillán dijo...

Que bueno.

Mejorar el entorno cercano.

Es una buena idea.

Un abrazo.

La Gata Coqueta dijo...



No soy un poeta,
soy un principiante
de palabras rimadas y pensadas
en no herir los sentimientos
de quienes las lean cuando se acercan
cual inexperta mariposa
a besar el aroma de los acantilados.

Cada día se vive un verso diferente,
motivo de sobra ilustrado
para continuar el camino
con la vista fija en el horizonte,
apoyado en la esperanza y el sosiego
no permitiéndole el retroceso
ni al más endeble de los pensamientos.

Un beso de amor y ternura

María del Carmen

(Una simple grano de arena tirada al azar tiene la capacidad e integridad de empezar a cambiar aquello que se ha combertido en algo desintegrado del medio donde habita)


Reggaeton dijo...

A quien le guste o no, un cuerpo sano es fundamental para una mente sana, y el entorno es lo que convierte a las personas en lo que son, no vale tener buenos amigos, encontrar pareja o fingir ser feliz, hay que valorarlo, hay que sentirlo

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Inspiradoras palabras que me llenan de felicidad al leerlas

gaviota dijo...

debemos de continuar apesar de todo e camino se iluminara por si solo besitos de gaviota en vuelo.

La Gata Coqueta dijo...



Hoy día del amor y la Amistad me detengo a tú lado, para sentirme arropada por el calor y el afecto entrañable que se respira en este tu espacio.

Para los enamorados;
que lo han estado,
para los que lo están,
y para los que pronto
lo estarán.

Para todos ellos!!

¡¡Feliz día de San Valentín!

Muackkkkkkk
Muackkkkkkkkk
Muackkkkkkkkkkkkk

De esta tu siempre amiga…

María del Carmen



La Gata Coqueta dijo...



La Vida es espectacular y hay que aprovechar a disfrutarla en todas sus vertientes, incluido el carnaval que mañana es su día grande y algunos de los más jóvenes lo pasaran en grande devolviéndoles la alegría a los no ya tan jóvenes...

Te deseo un fin de semana lleno de todo aquello que tu alma necesite por abrigo...

Un beso
un abrazo
y mi aprecio
para siempre

María del Carmen